jueves, 7 de enero de 2010

¿Qué está pasando (en el cuadro)?

Hace falta valor para ser un pintor realista en pleno siglo XX, pero Edward Hopper llevó a cabo su obra sin preocuparse por las tendencias del momento, y acabó convirtiéndose en uno de los pintores americanos más famosos de su época. Si algo identifica la imagen de América en todo el siglo XX, es el cine. Hopper retrataba los mismos lugares y a las mismas gentes, por eso sus cuadros siempre se han calificado de “cinematográficos”. Son el fotograma de una película de la que no sabemos nada más. Sus personajes han quedado congelados en un momento en que parece que algo ha pasado o está a punto de pasar, pero el cuadro no nos muestra qué… Oficinas, hoteles, teatros, calles llenas de comercios, carreteras… y personas que pasan por allí, que esperan algo, que están trabajando, tomando una copa… El escenario los encierra y los empequeñece, frías luces artificiales los iluminan y los congelan.

Nighthawks es su cuadro más famoso, imitado y utilizado incluso… para pósters de películas. Es un buen ejemplo de la luz de Hopper: se derrama desde esa inmensa cristalera por una calle vacía y envuelve a los personajes en una cegadora soledad.
En Summer Evening es un porche iluminado, sólo unos tonos azules y unas líneas horizontales de sombra, pero se puede sentir la brisa de la noche, el canto de los grillos y el olor del verano. Uno de mis favoritos, Hotel Room, el típico cuadro-historia de Hopper. Esta mujer ha llegado a la habitación de hotel, se ha quitado la ropa y está leyendo una carta. Es un cuadro lleno de preguntas: quién es, a dónde va o de dónde viene, espera a alguien, huye de alguien, está sola… En cualquier momento esperas que la película continúe, pero ahí se ha quedado, para siempre recibiendo tus preguntas y tu inquietud.

No puedo hablar de todos los valores pictóricos de Hopper, y es difícil que cualquier otro pintor realista me interese tanto, pero creo que él fue una extraña conjunción de una época y un lugar en que pintar así tenía una fuerza especial. Siempre me ha impresionado y por eso he querido hacerlo asomarse por aquí.

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