domingo, 15 de mayo de 2011

Vamos a echar unas risas: grouchadas

Como igual que un buitre. Desgraciadamente, el parecido no termina aquí.





Mande dos docenas de rosas a la habitación 424 y ponga “Emily, te quiero” en la parte de atrás de la factura.



Es usted una de las mujeres más bellas que he visto. Eso no dice mucho en su favor.



Nunca olvido una cara, pero en su caso voy a hacer una excepción.

GROUCHO: Y Gotlieb, nada de manitas con la señora Claypool, yo la vi primero. Antes la vería su madre, pero, ¿por qué remontarnos a la Edad Media?

MARGARET DUMONT: Mi marido murió.
GROUCHO: Seguro que está usando eso como una excusa.
MARGARET DUMONT: Yo estuve con él hasta el final.
GROUCHO: No me extraña que muriera.
MARGARET DUMONT: Yo le abracé y le besé.
GROUCHO: Así que fue asesinato. ¿Quiere casarse conmigo? ¿Le dejó su marido mucho dinero? Conteste primero a la segunda pregunta.
MARGARET DUMONT: Me dejó toda su fortuna.
GROUCHO: ¿De veras? ¿No ve que estoy intentando decirle que la amo?

EMBAJADOR: ¿Nos hemos visto antes en alguna parte?
GROUCHO: Ni siquiera estoy seguro de verle ahora. Debe ser algo que he comido.

CHICA: Me han dicho que es usted un gran abogado.
GROUCHO: ¿Quién fue? Mis clientes no. Los últimos los ahorcaron este mes.

(Subiendo el equipaje mientras embarcan en un transatlántico)
MARGARET DUMONT: ¿Lo tiene usted todo, Otis?
GROUCHO: Hasta ahora ninguna se quejó.

2 comentarios:

Alyebard dijo...

Gran Groucho, un mestre de l'humor intel·ligent.

hiniare dijo...

Y dos huevos duros! ;D