miércoles, 20 de agosto de 2008

Las primeras religiones

Por casualidad llegó hasta mí el libro de Marlo Morgan "Las voces del desierto". Después me he enterado de la polémica que lo rodeaba, pero más allá de su calidad literaria y de las intenciones de su mensaje, me ha gustado de esta obra el retrato que hace de un pueblo primitivo (sea o no exacto) que, habitando en un medio infernal como son los desiertos de Australia, se ha desprendido de toda posesión para habitar sólo sus cuerpos, desnudos y a merced del día y la noche, del sol y del viento, haciendo de sus vidas una experiencia mística. Es cierto que puede que sólo sea una recreación poética, pero de una poesía bellísima. Cada día abren sus manos y sus mentes a lo que la realidad del infinito universo quiera traerles, y el universo responde y los acoge. Desde un punto de vista religioso, no parecen estar lejos de la naturaleza búdica.
Esto me ha recordado un capítulo del estupendo libro de Huston Smith "Las religiones del mundo", el dedicado a las "religiones primitivas" o primeras. También él reconoce la importancia de la cultura aborigen australiana, la única que no vivió el neolítico que cambió el resto del mundo hace 12.000 años. Estos pueblos habitan en un mundo mítico, pobremente traducido como "ensueño", que no está separado del cotidiano sino que es una misma realidad que se puede experimentar de diversas maneras. Es el mundo de los héroes creadores, que no pertenecen a un pasado lejano, sino que se encarnan en cada acto que realiza la persona: la caza, el nacimiento, el aprendizaje... vuelven a repetir la creación del mundo. Porque el tiempo primitivo no es lineal (del pasado hacia el presente y luego al futuro), ni siquiera cíclico (el giro de las estaciones), sino que es atemporal, es un eterno ahora. La relación de las religiones primeras con la naturaleza se puede explicar en tres partes:
-Su afianzamiento en el lugar: los arroyos, los árboles y las rocas no son intercambiables con otros. Cada uno, en su lugar, evoca recuerdos de los hechos legendarios de los que formaron parte.
-La integración en su propio mundo: la identidad de cada individuo se define sólo dentro de su comunidad, es como la relación entre un órgano biológico y el cuerpo que habita.
-El enraizamiento de la comunidad en la naturaleza: los animales son "gentes" con las que se puede intercambiar la identidad. En el libro de Morgan los aborígenes explican que los animales y las plantas "realizan la función por la que vinieron al mundo" al "dejarse" cazar o recolectar.
Toda su vida está llena de mística, una mística desprovista de teología, práctica. Un jefe indio explicó a un investigador que la caza era para ellos la búsqueda vital de la verdad última, una búsqueda que requiere la oración previa y la purificación del sacrificio. "Las huellas diligentemente seguidas son signos o indicios del objetivo, y el contacto final con la presa es la comprensión de la Verdad, el objetivo máximo de la vida". En las religiones primitivas, todos los seres, humanos, animales, vegetales, rocas, ríos, viento, cuerpos celestes, todo tiene vida y es uno, todo depende de todo lo demás. Como dice Huston Smith, "si continuamos investigando esta compenetración, llegaremos a un punto en que el orden se revierte y comenzaremos a pensar, no en los pueblos primitivos integrados en la naturaleza, sino en la naturaleza que, en busca de sí misma, penetra en los seres y los impregna con el fin de ser moldeada por ellos".
-"Las religiones del mundo", Huston Smith (1991) Editorial Thassàlia, 1995

7 comentarios:

Filô dijo...

Holaaaa! Soy Filô... Solo pasaba a saludar y me encuentro con una mención al libro de Marlo Morgan. Qué casualidad. Y resulta que este libro llegó a mis manos por una carambola del destino (otra ¿casualidad?). Ahora ya no tengo dudas: lo añado a mi lista de favoritos a la espera de reservarle el tiempo requerido.
El tema de las religiones primitivas es apasionante. Es triste que nos hayamos desligado tanto de la naturaleza y, por lo tanto, de lo sagrado que hay en nosotros.
Un abrazo,
F.

hiniare dijo...

Gracias por tu comentario, Filô, ha sido una agradable sorpresa que tú también te hayas encontrado con el libro de M. Morgan, parece que da vueltas a mi alrededor...Espero el próximo artículo de tu blog,
H.

Boehmiano dijo...

Un cordial saludo.
Pues habrá que buscar el libro que promete ser interesante. Desde la grandeza y simplicidad de la visión del mundo de los indios americanos, que siempre me atrajo, siento curiosidad ahora por las religiones australianas, llamadas primitivas por los antropólogos. Es curioso esto del "pensamiento arcaico" o "primitivo" (yo creo que están más cerca del Arjé que nosotros).
Por cierto que tengo a mano un libro de Eliade ("Introducción a las religiones de Australia". Amorrortu editores, Argentina, 1975) que no sé si se habrá vuelto a editar.
Seguro que conoces la hermosa película de A. Kurosawa "Dersú Uzala". También llamada "El cazador", donde este maravilloso y entrañable personaje llamaba gente no sólo a los seres vivos, sino al fuego o al viento. Mentalidad chamánica que espero no desaparezca en nuestro mundo.
Cordialmente, Boehmiano.

hiniare dijo...

Hola, Bohemiano, bienvenido a mi blog. Estudio las religiones hace tiempo, pero reconozco que me interesan más las "primitivas", porque son la base de todo. También me fascinan los indios americanos y todas las culturas del centro de Asia, siento que me une a ellos un hilo casi cortado que trato de recuperar. Es difícil encontrar libros que no traten este tema de una tacada en el primer capítulo. Tomo nota de tu recomendación. Hasta pronto.

Francisco dijo...

Hola Hiniare. Gracias y encantado de visitar tu blog. Me acabo de dar cuenta de que el libro que te indico debe aparecer, como una sección, en el texto que completa la gran obra (inacabada) de Eliade: su Historia de las creencias e ideas religiosas.
En efecto, Herder publicó en 1996 ese cuarto tomo que faltaba, dedicado a las religiones primitivas, oceánicas, amerindias, africanas... y a la crisis de la modernidad. Este es el título completo: "Historia de las creencias y de las ideas religiosas. Desde la época de los descubrimientos hasta nuestros días".

Boehmiano dijo...

Bueno, Francisco es Boehmiano (no me aclaro con estas cosas).
Saludos.

hiniare dijo...

Hola de nuevo Francisco/Boehmiano. Gracias por la aclaración, tenía ese libro en la lista de espera (larguísma)de pendientes y ahora lo coloco en primera posición.